miércoles, 22 de septiembre de 2010

Ignacio Martín Baró SJ (1942 - 1989)


Cronología Biográfica.

ü  Nació en Valladolid el 7 de septiembre de 1942.
ü  Entro a la Compañía de Jesús de Orduña, el 28 de septiembre de 1959.
ü  A finales de septiembre de 1961, lo enviaron a la Universidad Católica de Quito, donde estudio humanidades clásicas en 1961 y 1962.


ü  Después lo enviaron a Bogotá, donde estudió filosofía en la Universidad Javeriana.
ü  En 1964 obtuvo el bachillerato en filosofía y al año siguiente la licencia en filosofía y letras.
ü  En 1966 regresó a El Salvador.
ü  Sus superiores lo enviaron a enseñar al Colegio Externado, donde fue profesor e inspector hasta 1967.
ü  Comenzó a dar clases en la UCA.
ü  En 1967 para estudiar teología en Frankfurt, Lovania y San Salvador, donde hizo su último año.
ü  En 1970 obtuvo su bachillerato en teología en Eegenhoven en 1970.


ü  Una vez terminada la teología comenzó sus estudios de psicología en la UCA, donde, además, era profesor.
ü  En 1975 obtuvo la licencia en esta materia.
ü  Entre 1972 y 1975 fue decano de estudiantes y miembro del Consejo Superior Universitario.
ü  Entre 1971 y 1974 fue jefe del Consejo de redacción de ECA.
ü  En 1975 y 1976, fue su director.
ü  En 1971 y 1972 dio clases de psicología en la Escuela Nacional de Enfermería de Santa Ana.


ü  Estudio un postgrado en psicología en Estados Unidos.
ü  En 1977 obtuvo la maestría en ciencias sociales en la Universidad de Chicago.
ü  Obtuvo el Doctorado en Psicología Social en 1979, por la Universidad de Chicago.
ü  En la tesis de la maestría escribió sobre las actitudes sociales y los conflictos grupales en El Salvador.


ü  En la tesis del Doctorado, escribió sobre la densidad poblacional en las clases bajas salvadoreñas.


ü  Terminados sus estudios regresó a San Salvador y a la UCA, donde reanudó sus clases de psicología.
ü  Desde 1981 fue vicerrector académico y miembro de la junta de directores.
ü  En 1989, al dividirse en dos esa vicerrectoría, se convirtió en vicerrector de postgrado y director de investigaciones.
ü  En 1982 asumió la dirección del departamento de psicología.


ü  En 1986 fundó y dirigió el Instituto Universitario de Opinión Pública.
ü  Muy pronto se interesó en la psicología social y de sus primeras clases salió su primer libro en 1972, “Psicodiagnóstico de América Latina”.
ü  Después siguieron otros textos universitarios, en los cuales integró la psicología social tradicional en el contexto de la guerra civil salvadoreña.
ü  En 1986, como una proyección de la psicología social, emprendió con gran entusiasmo la fundación del Instituto de Opinión Pública (IUDOP) y comenzó a trabajar compulsando la opinión pública sobre los procesos y problemas importantes.


ü  Al preguntar por las raíces de la guerra, fue objeto de fuertes críticas y a veces de la ira de la extrema derecha salvadoreña.
ü  Cuando el IUDOP encontró niveles muy bajos de identificación partidaria, disgustó a muchos de los políticos nacionales.
ü  Cuando dio a conocer los resultados de la encuesta sobre el Debate Nacional, mostrando un fuerte apoyo popular para el diálogo y la negociación, un periódico matutino lanzó un furioso ataque contra el IUDOP.
ü  En 1988, el P. Martín-Baró y otros colegas de Centroamérica, México y Estados Unidos establecieron el Programa Centroamericano de Opinión Pública para unir a los institutos universitarios de opinión pública. 


ü  El P. Martín-Baró estaba preocupado por los abusos de las encuestas de opinión pública por parte de los gobiernos y de ciertas firmas comerciales.
ü  Bajo su dirección el Programa Centroamericano de Opinión Pública desarrolló un código profesional de prácticas y éticas para guiar a los encuestadores centroamericanos.
ü  En los últimos meses de su vida dirigió la preparación de informes del estudio político más grande de Centroamérica, el cual consiste de cuatro mil entrevistas en profundidad hechas en El Salvador, Costa Rica y Nicaragua.
ü  Estaba organizando, además, una comisión internacional de académicos para monitorear y evaluar todas las encuestas pre-electorales de Nicaragua.
ü  El P. Martín- Baró fue un universitario a quien la UCA debe mucho.
ü  La gente de Jayaque (colonia de la parroquia a la que él prestó sus servicios de sacerdote) recuerda su última homilía, en la cual, dicen, estuvo muy lúcido, como si previera lo que iba a pasar. Todavía se oye su último grito,"¡Esto es una injusticia, son ustedes una carroña!".


ü  Murió asesinado, por un comando del ejército salvadoreño el 16 de noviembre de 1989, junto a otros sacerdotes; Ignacio EllacuríaSegundo MontesJuan Ramón MorenoAmando López, y Joaquín López y López. Además fue asesinada una mujer (Elba Ramos) y su hija menor de edad (Celina) que trabajaban en la residencia donde habitaban los sacerdotes.

Bibliografía.

1.      Departamento de Psicología Social, UCA (recuperado en 2010, agosto). Disponible en: http://www.uca.edu.sv/martires/nachob.html

2.      Wikipedia, Enciclopedia Libre (recuperado en 2010, agosto). Disponible en: http://es.wikipedia.org/wiki/Ignacio_Martín-Baró


Contexto Social en el que vivió.



El adentrarnos a la vida y obra de Ignacio Martín Baró, nos conduce a la necesidad de conocer las características que son básicas y representativas del ambiente social histórico en el que se vio envuelto a lo largo de su vida en El Salvador; y que lo acompaño como motor principal, para la elaboración de su trabajo como psicólogo social, al tratar de formular una “Psicología de la Liberación.”
Dentro de las características principales que describen la obra de Martín-Baró podemos encontrar las siguientes tres:

1.      Su economía y modelo de desarrollo dependiente.
2.      Su "heterogeneidad estructural".
3.      Su enorme inestabilidad socio-política. (2)

Interactuando con estas tres caracterizas, encontramos el imparable crecimiento demográfico de 60 millones de habitantes en 1900 a 140 en 1950, lo que nos da a entender que estas tres características combinadas con este incremento en la población, llegan a incurrir aun más en un incremento de pobreza y subdesarrollo. 

Todo esto se llego a convertir en una bomba de presión para que en la década de los años 70s, llegara a iniciar a configurase lo que llegaría a ser la guerra civil de El Salvador, uno de los primero pasos que se dieron en esta configuración del conflicto armado seria que, el Partido Comunista de El Salvador se separara, para formar fuerzas de una parte de la población que llevo a comenzar los conflictos armados.

La situación social en la que se encontraba El Salvador en época de Martín-Baró, era de una alteración política significativa en la que partidos nacionales se aliaban entre sí en búsqueda del poder político del país, a través de la Presidencia de la republica de El Salvador. 


Todo esto llego a desembocarse en golpes de estado e imposiciones del triunfo de la presidencia de la republica de El Salvador, por parte de los militares, provocando inestabilidad política y social en el país, estallando la bomba de presión, en 1981, la guerra civil, donde se mantenía un equilibrio entre el FMLN (Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional) y la fuerza armada; reflejándose fuertemente en un desequilibrio demográfico, económico, social e incluso cultural.


“Las transformaciones sufridas por el conjunto de la estructura social salvadoreña son muy profundas a consecuencia de esta guerra. La economía pasa a ser rápidamente una «economía de guerra» y «para la guerra». La política adquiere otro carácter: por un lado, en el polo gubernamental se busca la institucionalización de un nuevo régimen político excluyente de las fuerzas populares, que a su vez articule un consenso necesario; y en el polo revolucionario se concibe a la política de dos formas íntimamente articuladas: la lucha por consolidar su hegemonía en el conjunto de los sectores sociales del país, principalmente los populares, y la lucha internacional para lograr su reconocimiento y el aislamiento del régimen.” 1


Por otro lado la emigración de una gran cantidad de población salvadoreña por efecto directo de los peligros que se corrían al vivir en zonas de combate en la guerra civil y por efecto indirecto por los desplazamientos forzosos o por la necesidad de encontrar medios de vida alternativos, hacen que las poblaciones que en su mayoría se encontraban campesinas huyan o sean forzadas a emigrar tanto en el interior del país, a diferentes zonas del territorio nacional, como al exterior de El salvador.

Se habla alrededor de una población de un millón de habitantes que se vieron con la necesidad de emigrar tanto dentro como fuera del territorio nacional, donde Estados Unidos, ocupa el principal país al cual emigro la población salvadoreña. 

Otro de los factores significativos que ocurrieron en la época de vida de Martín Baró, específicamente en la década de los 80s fue el apoyo de parte de Estados Unidos a numerosos regímenes latinoamericanos entre ellos El Salvador; donde lo que vino a provocar un mayor compromiso financiero de parte de esos países, justificándose con la planeación de un futuro de mayor desarrollo económico, lo que vino a provocar un incremento en la deuda externa de los países apoyados, como El Salvador.

Todos estos sucesos forman parte de un contexto sociocultural en el que se vio envuelto y pudo experimentar en vida Ignacio Martín Baró. Lo que lo llevo a través de análisis, reflexiones y compromiso social con las poblaciones más vulnerables, lo llevan a iniciar con su propuesta de la Psicología de la Liberación, como una respuesta al sufrimiento de la sociedad salvadoreña. Un sufrimiento que se veía reflejado en sucesos como, “la creación de los grandes latifundios permitió concentrar casi todo el poder económico en manos de unos pocos terratenientes que nunca dejaron de sufragar sus inmensas producciones a base de retribuciones de hambre y interminables jornadas de trabajo. Ni siquiera en los momentos de máximo auge económico de la actividad exportadora se consiguió aumentar los salarios de los jornaleros (Torres-Rivas, 1959). De una parte, además, los excedentes de esas exportaciones rara vez fueron invertidos en algo que no fueran suntuosos lujos o el mantenimiento de una servidumbre numerosa. De otra, los sueldos de hambre hacían prácticamente inexistente la capacidad adquisitiva y de consumo de la mayoría de la población. Todo lo cual impedía la creación de un verdadero mercado interno y consagraba el capitalismo periférico del sistema (Galeano, 1971/1996).” 2


Son estas desigualdades de la sociedad lo que llega a provocar la segmentación de la misma, en donde nos podemos dar cuanta que “son las propias características que definen a las sociedades iberoamericanas las que impiden un desarrollo integral.” 2

Esta consolidación de una estructura de poder débil pero inmóvil y aunado a las condiciones de pobreza de la mayoría de la población, se llega a manifestar en una inestabilidad socio-política. 


Como nos podemos dar cuenta la situación en la que vivió Ignacio, fue una experiencia de vida expuesta al sufrimiento de la mayoría de una sociedad centro americana, el compromiso con la justicia y el dolor de la sociedad lo llevo a tomar una postura frente a la situación de la guerra, haciendo aportar herramientas desde su trinchera como intelectual, lo que le costó la vida. Donde el “subteniente Gonzalo Guevara recordaría dos años más tardes las palabras de Benavides: <<Señores, nos estamos jugando el todo por el todo. O somos nosotros o son ellos. Estos son los intelectuales que han dirigido la guerrilla por mucho tiempo...Ya los soldados del teniente Espinoza conocen dónde duermen los padres jesuitas y no quiero testigos>>.” 2  

Referencias Bibliográficas de las Citas.

1 Benítez Manuat, Raúl; (marzo - abril 1990), “Empate Militar y Reacomodo Político en El Salvador” Págs. 73-81. Recuperado en agosto, 2010. Disponible en: http://www.nuso.org/upload/articulos/1852_1.pdf

2 De la corte Ibáñez, L. (1998) “Compromiso y Ciencia Social El Ejemplo de Ignacio Martín Baró”, Tesis Doctoral presentada en la Facultad de Psicología en la Universidad Autónoma de Madrid. Madrid, España.

3 Comisión Cívica Democrática. “Fraude Electoral y Formación de la Guerrilla Recuperado en agosto, 2010. Disponible en: http://comisioncivicademocratica.org/GUERRILLASALVADORENA.aspx
  
4 Comisión Cívica Democrática. “La Guerra Civil (1980-1992)” Recuperado en agosto, 2010. Disponible en: http://comisioncivicademocratica.org/laguerracivilsalvadorena.aspx


Reflexión Personal

Siendo este, mi primer encuentro con la persona de Ignacio Martín Baró, he quedado con un deseo grato de seguir profundizando en sus estudios y enseñanzas, tanto en sus escritos como en su propia vida. El término de Psicología de la Liberación, sin duda me ha desconcertado, si bien sus escritos y su biografía me han hecho ahondar más en la labor principal y el objetivo esencial de la Psicología Social así como, me han llevado a la reflexión, sobre la importancia de una actitud de apertura, de cambio, de trascendencia, de ir más allá de los conocimientos psicológicos establecidos.

Ignacio Martín Baró, me ha hecho pensar que el ser humano, es más que un simple ser en relación, es un impacto reflejo de su ser y de su hacer, que se encuentra en continua construcción y personalización de lo que asume y elabora, en su saber sobre sí mismo y sobre su realidad, en la que se desarrolla, lo que le va permitiendo ir encontrando lo esencial, de su verdadera auto-identificación.

Como estudiante de psicología, me ha hecho re-enfocar mi atención, poner la mirada en lo más básico de la experiencia humana, en lo esencial de lo humano, en la natura de la experiencia del hombre,  porque creo que es desde ahí, donde en realidad se puede llegar a transformar una sociedad y poniendo ahí, en medio de esa experiencia humana, las herramientas psicológicas, que favorezcan a unas construcciones de relaciones humanas sanas, a una psicología de la liberación del individuo, que lo mueva a un compromiso social-comunitario en el que su experiencia recobre esa identidad personal y social de la que hablaba el propio Martín Baró.

Me quedo con la impresión de haber iniciado a conocer a un Ser Humano, apasionado, lleno de deseos y de proyectos; descubro en su servicio, la entrega, la disponibilidad, la experiencia de vida comunitaria, el compromiso con lo humano y en la preocupación por una dignidad plena del ser humano, a un buscador, a un hombre que se permitió sensibilizarse por la vulnerabilidad de la experiencia humana.
























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